¿Por qué son tan importantes las reliquias de los santos?
Tomando como punto de partida una de las afirmaciones más relevantes del Rvdo. don José Daniel García Mejías, párroco de la Encarnación, en la Conferencia[1] que desarrolló brillantemente en el marco del XIII Encuentro Nacional de Cofradías Penitenciales, celebrado en Valencia en Septiembre del Año Jubilar del 2000, «las reliquias han sido y son un medio que tiene la iglesia para evangelizar ».
Las reliquias de los Santos Patronos a lo largo de la historia
Esta intencionalidad se le atribuye ya al Rey Don Jaime I el Conquistador[2] por lo que respecta a nuestros Santos Patronos, pues habiendo trascendido temporal y geográficamente el trágico martirio acaecido el año 1180, «hizo buscar sus cuerpos, y verificado el lugar de su Martirio, no sin manifiestas señales del Cielo, fueron hallados en el mismo sitio (…) trató luego de edificar en el mismo sitio una Iglesia, y allí hizo un suntuoso Túmulo (…). Assí honró aquel gran Rey al que supo dexar un Reyno temporal, por el eterno, para que tuviera esta honra en la tierra, el que posseía mejor Reyno en el Cielo (…) Mártir que avía ilustrado con su sangre la tierra de que avía sido Señor»[3]. Con el tiempo daría lugar al monasterio de San Bernardo, a cargo de los Trinitarios.
Ocultación de las reliquias para evitar el expolio
El período agermanado aconsejaría la ocultación de las Reliquias para preservarlas tanto de los avatares bélicos dada su ubicación extramuros, como de las previas «reclamaciones (de Valencia) exigiendo estas Santas reliquias para depositarlas en su catedral, apoyándose en que esta iglesia, por ser la matriz del reino, tenía sobre ellas un derecho indisputable. Se decía también que el monasterio de Poblet hacía a Valencia la misma reclamación».[4]
Se encuentran las reliquias, por segunda vez
Y no sería hasta casi un siglo después, que el 23 de julio de 1599 fueron nuevamente descubiertas[5]. «(…) Don Juan de Ribera, Patriarca de Antioquía, y Arçobispo de Valencia (…) fue gran devoto, venerador de nuestro Santo; y aviéndose hallado en su tiempo las Reliquias (…), de orden, y comisión suya, hiziesse riguroso examen, y auténtica averiguación, assí de la identidad de sus Reliquias, como de los Milagros que en su invención sucedieron (…), passó su Excelencia en 22 de Enero del año 1601 a dar la Sentencia, en que declaró, quedar suficientemente probada la idemtidad de dichas Reliquias»[6]. «(…) pasó desde luego a verificar la solemne traslación de las santas Reliquias desde la caja del Santísimo Sacramento, donde se colocaron provisionalmente a una magnífica urna, construida exprofeso (…)[7]». Aún se haría «una solemnísima translación de las reliquias a su debido lugar, en veinte y cuatro de Enero del año mil seiscientos y diez, a que quiso hallarse presente el sobredicho señor arzobispo»[8], la que tendría lugar bajo Palio[9], el que actualmente se conserva en el Museu Municipal cubriendo las Imágenes Peregrinas de los Santos Patronos[10]. San Juan de Ribera «(…) aviéndose de despedir, pidió con grandes instancias le alargassen uno de aquellos Braços, en cuyas manos avia depositado el Cielo tantos prodigios (…). Y atendiendo la Villa, y Convento, a los méritos de tan gran Prelado, y a la solicitud y desvelo con que se aplicava al mayor culto del santo, le entregaron gustosíssimos una Canilla del Braço derecho: la qual recibió su Excelencia con devido acatamiento, puestas las rodillas en tierra, y se la llevó a su Colegio de Corpus Christi, que entonces acabava de labrar(…)[11].
Una imagen de bronce de San Bernardo para proteger las reliquias
En escrito de 18 de noviembre de 1603 dirigido por San Juan de Ribera al monasterio de San Bernardo: «Visto el gran abuso que ha habido en sacar los guesos y reliquias de San Bernardo Mártir (…) mandamos so pena de excomunión mayor latae santae que nadie se atreva a sacar, ni saque de dicha arca reliquias de dicho sto. por agora, ni por ningún tiempo, sin expressa licencia nuestra in scriptis»[12]. «La exigencia del Santo Patriarca, excitó tanto la pública piedad de los fieles y devoción a San Bernardo, que todos procuraban obtener alguna reliquia; lo que dió margen a la villa de Alcira para construir en 1609 una magnífica estatua de bronce del Santo, en cuyo interior se dejó un hueco en forma de caja para la colocación de las Santas Reliquias (…) y con este fin en 1647 se construyeron también dos imágenes de bronce (para la conservación de las hermanas María y Gracia)»[13].
Y ahora ¿dónde están las reliquias de San Bernardo i les germanetes ?
Carlet centralizó el Culto a estos hijos ilustres por el martirio, al recibir sus Reliquias, motivo por el que se construyó la ermita de Pintarrafes, bendecida en 1666[14]. Siguiendo al mismo autor, sabemos que los altares de muchas Iglesias valencianas están consagrados con Reliquias de nuestros Santos Mártires.
Del exhaustivo corpus documental compilado por D. Antonio Momparler[15] hemos podido extraer las noticias siguientes:
– A raíz de la desamortización de 1835, las Imágenes Relicarios fueron trasladadas a la Iglesia de Santa Catalina, al entonces altar de San Francisco Javier, actualmente dedicado al Sagrado Corazón de Jesús.
– En 1874 el Cardenal-Arzobispo de Valencia, E. y R. Sr. D. Mariano Barrio y Fernández, legitimó varias Reliquias, dando fe «que las sagradas reliquias (entre las que relaciona una de San Bernardo Mártir); que se veneran en nuestro templo metropolitano, han sido tomadas de un lugar auténtico, legítimamente reconocidas y colocadas en una caja plateada de forma oval, protegidas por un único cristal, bien cerradas, atadas con un cordón de plata de color rojo y garantizadas con nuestro sello (…)».
– En 1936, el Relicario de San Bernardo se preservó trasladándolo a Onda, y en prueba de reconocimiento y gratitud, la ciudad hizo entrega a la de Onda el 22 de octubre de 1942 de una Reliquia, fragmento de peroné de dieciocho centímetros. Pero las imágenes de Santa María y Santa Gracia fueron destruidas, quedando sus reliquias al descubierto esparcidas por el suelo de la factoría donde se procedió a la destrucción. Recogidas las mismas, quedaron en custodia de diversas familias católicas de probada solvencia, para que las guardaran hasta que la Iglesia se hiciese cargo de ellas. Entregadas al párroco de Santa Catalina, éste se dirigió en 1953 al Arzobispo para iniciar el expediente de su reautentificación, completado en 1958. También desde 1937 en que le fueron confiadas para su custodia, se conservaron en el domicilio de D. Manuel Montagud Ricart como presidente de la Archicofradía dos Reliquias de San Bernardo, fragmentos del húmero izquierdo y una costilla derecha, las cuales pasaron en 1981 al colegio de los Santos Patronos donde fueron dañadas por las inundaciones de 1982, y tras su autentificación en 1988 pasaron nuevamente a la Iglesia de Santa Catalina[16].
Momento de la firma de la autentificación de unas reliquias de San Bernardo en la iglesia de Santa Catalina en 1988
– En 1959, el día 29 de junio, una peregrinación al monasterio de Poblet tuvo como objetivo entregar una Reliquia, en sustitución de las desaparecidas por la exclaustración de 1835[17], que habían sido entregadas el 2 de septiembre de 1603[18]. Y por ello cada 2 de septiembre se vuelve a peregrinar a Poblet en una jornada de convivencia con los monjes cistercienses. La fotografía que acompaña la presente colaboración, y que ha sido cedida por D. Alfonso Rovira Marín, reproduce el Relicario venerado en Poblet, trasladado al monasterio el 30 de junio de 1962 en una segunda peregrinación de alzireños[19]. Asimismo cada mes de junio se peregrina a la Pileta del Martiri, y al final de la Misa se da a besar una Reliquia de San Bernardo, traída en cada ocasión desde la parroquial de Santa Catalina Vg. y Mr.
– También en 1959, coincidiendo con el envío de la Reliquia a Poblet, la Archicofradía hizo entrega de otra Reliquia a la Parroquia de San Juan Bautista, que aún la custodia en sencillo Relicario, encontrándose éste en proceso de limpieza de los efectos de las inundaciones de 1982[20]. La distancia en el tiempo y la necesidad de autentificación de esta Reliquia, justificarían un nuevo Expediente, a fin de lograr que la misma pueda ser venerada en dicha Parroquia y recibir el debido Culto.
Desde finales de la década de los 70 del pasado siglo, la Parroquia de los Santos Patronos también dispone de una Reliquia que fue entregada al Rvdo. D. Fernando Vallés Ramírez de mano de S.E.R. Dr. D. José M.a García Lahiguera[21].
Por último también recibimos notícia[22] de la presencia de Reliquias situadas en su retablo, en Alcalalí, llevadas por el Rvdo. D. Joaquín Mestre Palacios, secretario del Arzobispo Dr. D. Marcelino Olaechea y Loizaga.
Pedro Benedito Carrió
- NOTAS:
- [1] – «La veneración de las Reliquias de los Misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor: ¿Devoción o fanatismo? ». 16 de septiembre de 2000.
- [2] – «Historia de los Ilustres Mártires de Alcira Bernardo, María y Gracia ». Jaime Goig. Alzira, 1880.
- [3] – «Las tres Púrpuras de Alzira ». Jaime Servera. 1707.
- [4] – «Historia de los Ilustres Mártires de Alcira Bernardo, María y Gracia ». Jaime Goig. Alzira, 1880.
- [5] – Antiguamente celebrava su Fiesta la Villa de Alzira e 20 de Agosto, como notan Marieta, Bleda y Villegas. «Pero desde la última invención(…) La celebra día 23 de Julio, por ser esse el día en que fueron prodigiosamente cubiertas…». «Las tres Púrpuras de Alzira ». Jaime Servera. 1707.
- [6] – «Las tres Púrpuras de Alzira ». Jaime Servera. 1707.
- [7] – «Historia de los Ilustres Mártires de Alcira Bernardo, María y Gracia ». Jaime Goig. Alzira, 1880.
- [8] – «Décadas de la historia de la Insigne y Coronada Ciudad y Reino de Valencia ». Gaspar Escolano. Valencia-Madrid, 1879.
- [9] – «Historia de los Ilustres Mártires de Alcira Bernardo, María y Gracia ». Jaime Goig. Alzira, 1880. Y «El Palio donado por el Patriarca Ribera para San Bernardo (1609) ». Pedro Benedito Carrió. Programa de Fiestas Patronales de 1997.
- [10] – «El Palio de San Bernardo expuesto con las Imágenes Peregrinas en el Museu Municipal », Programa de Fiestas Patronales de 2000. Y «El Museu nova seu de les imatges peregrines ». Agustí Ferrer Clari. Programa de Fiestas Patronales de 2001.
- [11] – «Las tres Púrpuras de Alzira ». Jaime Servera. 1707.
- [12] – «Historia de los Santos Bernardo, María y Gracia ». Antonio Momparler Rosado. Alzira, 2001.
- [13] – «Historia de los Ilustres Mártires de Alcira Bernardo, María y Gracia ». Jaime Goig. Alzira, 1880.
- [14] – «Sants Bernat, Maria i Gràcia, màrtirs d’Alzira ». Fr. Benet Farré Lloreta. Alzira, 1997.
- [15] – «Historia de los Santos Bernardo, María y Gracia ». Antonio Momparler Rosado. Alzira, 2001.
- [16] – Según nos indicó amablemente D. José Palacios Boquera.
- [17] – Alcira Cartelera, no 33. Junio 1962. Entrevista a D. Rodolfo Clari, por José L. Cañamero. Erróneamente cita como año de entrega de aquellas Reliquias, el de 1606.
- [18] – «Sants Bernat, Maria i Gràcia, màrtirs d’Alzira ». «(…) Una canella del cos de sant Bernat i un tros del cap del monjo màrtir i altres notables relíquies de les santes germanes».
- [19] – «Sants Bernat, Maria i Gràcia, màrtirs d’Alzira ». En realidad dicha foto es la publicada junto al artículo en el anuario del año 2003 y no la que aparece acompañando al artículo en esta web.
- [20] – Según indicación del actual párroco, Rvdo. D. Antonio Blasco Navarro.
- [21] – Según indicación inicial de D. José Palacios, y posterior aclaración del Rvdo. D. Conrado Andrés Andrés, párroco que fue de la citada.
- [22] – Según el Rvdo. D. Conrado Andrés Andrés.
2003