La escultura-relicario de San Bernardo cumple cuatrocientos años

A Antonio Pérez y Salvador Baeza, insignes Bernardinos.

La imagen-relicario de San Bernardo

Nada novedoso encontrará el lector de este artículo en el que tan solo se pretende corresponder a la amable invitación realizada por José Palacios. Recalco este hecho puesto que tras las esclarecedoras aportaciones de Jaime Cervera, en 1702, y Aureliano Lairón, en 2008, el resto de noticias publicadas por otros investigadores y divulgadores resultan de escasa relevancia.

Realizada esta aclaración paso a sistematizar una serie de citas bibliográficas referentes a las imágenes relicarios de estos mártires que enlazan en sus biografías Carlet, Alzira y Poblet.

Juan de Ribera, arzobispo de Valencia. 1603.

En 2007 la Pontificia Archicofradía de los Santos Patronos editó, en edición facsímil el “Libro de la Vida, martirio y algunos milagros de San Bernardo, mártir, natural del territorio de la villa de AIzira[1]. Como colofón a la obra de fray Honorato Gilbau se tuvo el acierto de incluir (págs.. 107-108) la reproducción del documento rubricado en Valencia el 18 de noviembre de 1603 por Juan de Ribera, arzobispo de Valencia, que se custodiaba junto a los huesos de San Bernardo, en la escultura de bronce fundida en 1609. Corresponde al medievalista Aureliano Lairon la transcripción del documento:

“Nos, Don Juan de Ribera, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Patriarca de Antiochia, Arçobispo de Valencia y Consejo de Su Magestad, etcaetera.
Al ministro del convento de Sant Bernardo de la villa de Alzira, Justicia y jurados della, salud en el Señor:
Visto el grande abuso que ha havido en sacar los guessos y reliquias de Sant Bernardo, mártir, que están recondidos en una arca de tres llaves en dicho monasterio, las quales están repartidas entre vosotros para mayor guarda y custodia de dichas reliquias, y por evitar que ninguno se atreva a sacarlas, por tanto mandamos, so pena de excommunión mayor, latae sententiae, que nadie se atreva a sacar ni saque de dicha arca reliquias de dicho santo por agora ni por ningún tiempo sin expressa licencia nuestra in scriptis. Otrosí, mandamos que este nuestro mandato sea publicado en el púlpito de la parrochial de Alzira en día de Fiesta, quando esté el pueblo junto a los divinos officios, y que esté recondido y guardado en dicha arca para que haya memoria desto en tiempos venideros”

Jaime Cervera. 1702.

En el 1702 el doctor Jaime Cervera, canónigo magistral de la Santa Metropolitana Iglesia de Valencia, publicó “Las Tres Púrpuras de Alcira. Bernardo, María y Gracia. Vida y Martirio de los tres santos hermanos[2]. En la página 54 hace referencia tanto a las fechas del modelado y fundición de los relicarios como las circunstancias por las que se modelaron:

“El zelo de los Fieles en procurar alguna de las reliquias de San Bernardo, por los continuos Milagros, que por ellas se experimentan, ha sido siempre tal, que en el año 1609 se precisada la Villa de Alzira a hacer una Estatua de bronce del Santo, y poner dentro de ella sus huesos… cerrando de esa suerte la puerta a tantos, que con ansias las solicitaban”

Preservados los huesos del mártir -al ser introducidos en un tubo metálico lacrado, dispuesto en la oquedad de la broncínea escuItura-, cuatro décadas después se acuerda adoptar idéntica solución con los restos óseos de María y Gracia:

“Y lo mismo se hizo en el año 1647, con las Reliquias de sus Santas Hermanas, María, y Gracia, cerrándolas también en Urnas de bronce, como la de San Bernardo; para que fueran iguales con su Hermano, en los honores, ya que supieron hacerse uniformes con su Hermano en los merecimientos”

Aureliano Lairón Pla. 2008.

Es conocido que en tiempo del Patriarca se guardaban las reliquias de San Bernardo en un “arca cerrada por tres llaves” y a partir de 1609, en una escultura hueca de bronce, debemos esperar hasta el 2008 para conocer la identidad de su artífice.

La noticia fue localizada por el doctor Aureliano Lairón en el Llibre dels Actes dels Jurats e Concell de la Vila, correspondiente al año 1609 [3]:

“Item, a Geroni Galant, campaner de València, en part de paga eo bestreta per la figura que fa de bronce per a posar les relíquies del gloriós Sant Bernat, quarante lliures…”
(AMA, sign, 03/131, f. 118 V-119 r.)

“En Hieroni Amella, clavari, etc, donam y paga meo returan en vostron poder de una part trenta lliures que per nostron orde haveu donat y pagat a Geroni Galant, campaner de València, en part de paga de la bestreta se li ha donat per a la figura eo cos de bulto del gloriós Sant Bernat, que aquell fa de bronce per a posar les relíquies del dit Sant Bernat”
(AMA, sign. 03/131, f. 139 r.-139 v.)

Gracias a los tres asientos localizados por el cronista oficial de la ciudad conocemos la identidad del artífice de la fundición (¿Sería, al mismo tiempo, el autor del modelado de la escultura, que tras la obtención de un molde de escayola se obtiene el vaciado mediante la técnica de la cera perdida?) y que esta escultura era de bulto redondo y hueca -para conservar en su interior los huesos del mártir.

La imagen-Relicario de Sant Bernat

En diversas ocasiones he tenido oportunidad de sintetizar cuantas noticias conocía acerca de esta imagen-relicario fundida hace cuatrocientos años [4]. A las fuentes documentales consultadas (especificadas en los apartados bibliográficos), se unen otras dos: la oral y la iconográfica. Ambas tienen su origen en la persona de mi padre Manuel Montagud Ricart. A él debo la primera narración -consignada por escrito en diversas publicaciones por quien fuera durante cuatro décadas presidente de la cofradía- de la peripecia sufrida por las imágenes relicarios desde la infausta noche de 9 de mayo de 1936 (fecha en que fueron incendiados los templos alzireños). Hasta el 27 de mayo de 1939 (día en que la escultura Bernardina, salvada de las brasas del templo de Santa Catalina por un heroico grupo comandado por Ramón Flor Ortells), procedente de Onda, (donde había sido ocultada en casa de José María Llopico, el tiempo que duró el fraticida enfrentamiento), regresó a Alzira.

También conservo una fotografía en blanco y negro -40×30 cm.-, coloreada a mano que según afirmó mi padre, había sido realizada en diciembre de 1935, año del VIII Centenario del nacimiento de San Bernardo. Esta reproducción permite cotejar la iconografía original de la pieza fundida en 1609 y contrastarla con el estado actual de la escultura vuelta a venerar desde 1939 en el templo parroquial de Santa Catalina.

Aprovechando su eventual ubicación en el altar mayor -coyuntura ocasionada por las obras de restauración del retablo neobarroco y consolidación de las estructuras del templo donde se ubica) pude efectuar una medición aproximada de la obra.Altura de la peana: 10 cms. Altura S. Bernat sin corona: 100 cms. Diámetro de la corona: 23 cms. Cabeza: 15×12 cms. Manos: 11 cms. Amplitud mangas túnica: 30 cms. Amplitud base túnica: 34 cms. Amplitud cintura: 34 cms. Amplitud cuello: 9 cms. Ornamentación base. Escudo de Alzira. Rombo. (Corona, llave,barras). Clavo en la frente.

La proporcionada escultura muestra la efigie del santo -ubica en el frente el clavo con el que fue martirizado- en acto de oración. La serena actitud de la escultura condiciona la horizontalidad de los plieges de las vestiduras. Tan solo la disposición de las manos -dispuestas en horizontal y paralelas a los hombros- y de una moderada inflexión en su rodilla izquierda, proporciona plasticidad a los ropajes. Humaniza la frialdad del metal el cromatismo aplicado al rostro y las manos. Sólo los caligráficos adornos que ornamentan la cogolla, las bocamangas y la parte inferior de la túnica rompan la austeridad del hábito cisterciense.

Las peripecias sufridas por esta centenaria escultura -incendio del templo, ocultación durante la confrontación civil, procesiones… unidas a las servidumbres que comporta el paso de los años- ha hecho mella en la imagen relicario. Por ello se constata la existencia de varias fisuras. La mayor abarca por completo el perímetro de la obra; la segunda, aparece a la altura del torso. El craquelado del estuco permite apreciar otros daños menores en el rostro, manos y faldones de la túnica. ¿En qué momento ocurrió esta fractura?

Al estar retocada a mano la fotografía anterior al 1936 no se aprecian las rupturas, tal vez ocultas por el policromado. ¿Se produjeron los mayores males en 1936 o aconteció alguna caída de la escultura en otro momento? ¿Efectuó Enrique Casterá y su socio José Enrique Muñoz una restauración de la imagen al tiempo que en 1940 modelaba y fundía la imagen de las hermanas de San Bernardo? [5].

Estas incógnitas tal vez puedan ser desveladas si se procede a una restauración de la centenaria escultura Bernardina. Tal vez por su fragilidad que presentaba esta pieza, en 1966 la cofradía, presidida por Manuel Montagud, acordó preservar en su camarín la imagen relicario y encargar al escultor Ramón Granell, una réplica en madera de los tres santos.

Bernardo Montagud Piera
Doctor en Historia, profesor y escritor.

 

  • NOTAS:
  • [1] – En 1985 la Archicofradía de los Santos Patronos, reeditó en Graficuatre de Alzira, en edición facsímil, el magistral original de Jaime Cervera.
  • [2] – Fray Honorato Gilbau y de Castro, Valencia 1600.
  • [3] – La noticia, avanzada en las ediciones locales de diarios ribereños fue reproducida por A. Lairón en Màrtirs, revista de la Archicofradía en 2008.
  • [4] – Montagud Piera, B., Alzira, El Puente de San Bernardo, Alzira, Arte en su Historia y Sant Bernat Mártir. Fuentes Literarias e iconográficas.
  • [5] – Montagud Piera, B. “Noticia del escultor Enrique Casterá”, Semana Santa, 2009.

2009

 

Fotos del deterioro de la escultura (junio 2019)


detalle del deterioro de la escultura

detalle del deterioro de la escultura

detalle del deterioro de la escultura
Click to rate this post!
[Total: 0 Average: 0]

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

siete − dos =

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar